Chile elige a José Antonio Kast como nuevo presidente
Este domingo, Chile tomó la decisión de elegir al ultraderechista José Antonio Kast como su nuevo presidente. Con una abrumadora victoria del 58,16% de los votos, Kast superó a la candidata comunista de la izquierda, Jeannette Jara, quien alcanzó un 41,84%. Este es el tercer intento de Kast por llegar a la presidencia, y lo logra respaldado por la totalidad del espectro conservador, promoviendo un “gobierno de emergencia” y un estricto enfoque en temas de seguridad y migración, que han cobrado prioridad entre los chilenos. Su triunfo representa un drástico viraje hacia la derecha en la política chilena, luego de cuatro años de liderazgo de izquierdas bajo Gabriel Boric.
Resultados y contexto electoral
Kast se convirtió en el presidente electo con la mayor cantidad de votos en la historia del país, sobrepasando los 7,2 millones de apoyos. Este resultado se interpreta parcialmente por el aumento del padrón electoral y porque fue la primera elección presidencial con sufragio obligatorio. Sin embargo, su victoria también conlleva múltiples desafíos y análisis.
1. Inseguridad y migración irregular
El doctor en sociología Eugenio Tironi destaca que la inseguridad se ha convertido en una preocupación central para los electores. “El miedo a la delincuencia, a la migración descontrolada, y la inseguridad que se deriva del estancamiento económico han motivado este cambio”, explica. La creciente violencia en delitos comunes y la influencia de grupos criminales internacionales han marcado la agenda, y el presidente Boric se vio obligado a reorientar sus prioridades en esta dirección.
Kast aprovechó esta inquietud con un discurso de “mano dura” contra la delincuencia y los migrantes irregulares. La migración ha estado bajo el foco, especialmente con la llegada de grupos como el Tren de Aragua. Kast ha sido firme en su promesa de expulsar a los migrantes irregulares, lo que resonó fuertemente entre sus electores.
2. Moderación y un nuevo enfoque
Un elemento clave en la campaña de Kast fue su aparente moderación. A diferencia de su pasado extremista, donde se opuso a los derechos LGBTIQ+ y mostró apoyo a la dictadura de Pinochet, en esta oportunidad adoptó un enfoque pragmático, enfatizando un gobierno enfocado en la seguridad y el orden público. Su estrategia se centró en abordar los problemas prioritarios de los chilenos, evitando posicionamientos que pudieran costarle apoyo.
Además, la aparición de Johannes Kaiser, un diputado libertario que representó un extremo, también permitió a Kast distanciarse de posiciones más radicales, logrando atraer más votantes centristas que anteriormente habrían dudado en apoyarlo.
3. Continuidad y el voto impugnador
Desde 2006, no se había visto en Chile una transmisión de poder entre presidentes de la misma tendencia política. Jeannette Jara, representando a Boric, no logró desvincularse de un gobierno que muchos vieron como fallido. Esto, junto con un “voto impugnador” en contra de la administración, que se tradujo en un castigo al gobierno actual, facilitó la victoria de Kast. Expertos consideran que, aunque Jara intentó distanciarse, su militancia comunista le jugó en contra y limitó su apoyo.
4. Voto prestado y coaliciones
A pesar de ser una victoria histórica, Kast no emergió como un fenómeno único; en la primera vuelta solo obtuvo un 23% del voto. Su triunfo en la segunda vuelta se debió en gran medida al apoyo de otros actores de la derecha, como Kaisar y Evelyn Matthei, cuyos votos se trasladaron mayoritariamente a su campaña.
Kast enfrentará grandes retos en su gobierno, ya que no contará con mayorías en el Congreso, lo cual enfatiza la necesidad de conciliación en una coalición que respete las visiones diversas de la derecha chilena.
Conclusión
El reciente triunfo de José Antonio Kast marca un cambio radical en la política chilena, impulsando un movimiento hacia la derecha en un país que ha vivido años de agitación social. Con una estrategia centrada en la seguridad y la migración, su futura gestión enfrentará desafíos significativos, incluida la necesidad de manejar las expectativas en áreas críticas como empleo, salud y educación.
- Kast obtuvo el 58,16% de los votos en las elecciones presidenciales chilenas.
- Su enfoque en la seguridad y la migración resonó entre los electores, motivando su victoria.
- La moderación en su discurso fue clave para atraer un electorado más amplio.
- La falta de mayorías en el Congreso plantea desafíos para su futuro gobierno.

