El Viaje Musical de Luis Magallanes: De Zaraza a Zúrich
La historia de Luis Magallanes, un tenor venezolano que ha encontrado su camino en la Ópera de Zúrich, es un relato de lucha y perseverancia. Con una trayectoria marcada por la crisis que azotó a su país, este artista ha logrado sortear desafíos inimaginables para seguir su pasión por la música. A través de su viaje, veremos cómo la música puede ser una fuerza transformadora en medio de las adversidades.
Un nuevo amanecer en Zúrich
Zúrich se presenta gélido y lleno de contrastes. A pesar de la fría brisa que anuncia el invierno, la plaza Sechseläutenplatz brilla con una luz especial al mediodía. Luis Magallanes, con su bufanda gris cuidando su voz —su herramienta más preciosa—, se dirige hacia la estación de Stadelhofen. Desde aquí, comparte: “El sol de Venezuela es mucho más azul”, mientras observa el cielo suizo.
Recientemente terminó un ensayo de “La fuerza del destino”, una obra de Giuseppe Verdi que aborda el trágico amor en tiempos de guerra, un tema que resuena con la historia personal de Luis, quien ha vivido en carne propia situaciones de hambre, poder y exilio. Hace apenas siete años, Luis enfrentó la dura realidad de su país y tuvo que tomar una difícil decisión.
Raíces en Zaraza
Originario de Zaraza, en los llanos venezolanos, Luis destaca la necesidad de clarificar su procedencia, especialmente en un mundo donde la diáspora venezolana se ha expandido enormemente. “Zaraza, estado de Guárico, a unos 330 kilómetros de Caracas. Aquí, la música forma parte del cotidiano. Desde pequeño, mi sueño fue ser profesor de música”, comenta Luis.
Se unió a “El Sistema”, un programa que proporciona educación musical gratuita a los niños de Venezuela, fundado por José Antonio Abreu en 1975. En este entorno, Luis cultivó su amor por la música clásica, pero una experiencia en 2009 cambió su vida. Tras ver a Juan Diego Flórez en televisión, sintió la profunda aspiración de convertirse en tenor.
El impacto de la crisis económica
El 13 de febrero de 2013, cuando se anunció la devaluación del bolívar, las condiciones en Venezuela se tornaron más críticas. Luis, como muchos, sintió la severidad de la crisis. “Recibía mi sueldo como profesor, pero solo me alcanzaba para unos pocos gramos de carne. Era desesperante. Dormir sumido en el hambre era una constante”, recuerda.
A medida que la crisis se profundizaba, Luis comprendió que tenía que dejar Zaraza. Una conmovedora Navidad, solo tenía arepas para comer, en lugar de los tradicionales platos festivos. Su amigo lo había invitado a trabajar en Argentina, pero Luis no quería renunciar a su sueño de cantar.
Una mano amiga
Decidió arriesgarse y contactó a Gabriela Montero, una pianista venezolana afamada por su talento. A pesar de no conocerla, sabía que ella había apoyado a otros músicos en su situación. Gabriela, intrigada por la sinceridad de su mensaje, le pidió que le enviara una grabación de su voz. Con pocos recursos, Luis grabó “Un’aura amorosa” de Mozart y grabó el video.
El camino hacia Europa
Con la ayuda de Gabriela y su esposo, comenzaron una campaña de crowdfunding que recaudó 6,000 euros, suficientes para que Luis viajara a España y audicionara en el Centre de Perfeccionament en Valencia.
En mayo de 2018, tomó un avión hacia una nueva vida, dejando su país quizás para siempre. “Sentí un nudo en el estómago al despegar. Estaba dejando mi hogar”, relata con emoción. Al llegar a Barcelona, Gabriela le dio la bienvenida, pero Luis no pudo evitar sentir la culpa por dejar atrás a su familia en medio de la crisis.
Desafiando las adversidades
La audición fue desafiante debido a su estado emocional. A pesar de su talento, la presión y la denigrante situación en Venezuela le pesaban. Sin embargo, la intervención de Sam fue crucial; escribió al ministro de Justicia de Irlanda, quien conmovido por la historia de Luis le ayudó a obtener una visa.
Un nuevo hogar
Hoy, en su apartamento en Zúrich, Luis comparte su vida con Dayana, su esposa. Ambos luchan con la culpa de tener una vida estable en Suiza, mientras que sus seres queridos en Venezuela aún enfrentan grandes dificultades. “Cada vez que canto, siento que construyo casas en la mente de quienes me escuchan, como la música lo hizo en mi tierra”, afirma Luis agradecido por su camino en la música.
Conclusión
La historia de Luis Magallanes es un poderoso recordatorio de cómo la música puede ser un refugio y una vía de escape en tiempos complicados. Su valentía y determinación lo han llevado desde los llanos de Venezuela a ser parte de una de las mejores óperas del mundo. Su voz es un símbolo de esperanza y resiliencia, tanto para él como para su comunidad.
- Luis Magallanes, tenor venezolano, ha encontrado su lugar en la Ópera de Zúrich.
- Su historia está marcada por la lucha y la esperanza durante la crisis venezolana.
- A través de la música, ha superado adversidades y mantiene vivo su sueño.
- La colaboración con artistas como Gabriela Montero ha sido fundamental en su trayectoria.

