La Verdadera Herencia de Simón Bolívar
Durante años, se ha sostenido la creencia de que Simón Bolívar, el libertador de varios países sudamericanos, murió en la pobreza. Sin embargo, su testamento y la investigación histórica desafían esta narrativa, revelando un patrimonio significativo que contradictoriamente se ha ocultado. En este artículo, exploraremos la realidad financiera de Bolívar y cómo su legado ha sido mal interpretado a lo largo de las décadas.
La Muerte de Bolívar y el Mito de la Pobreza
La frase, “Bolívar terminó muriendo en Santa Marta y cuando iban a vestir su cadáver tuvieron que ponerle una camisa prestada”, fue pronunciada por el expresidente venezolano Hugo Chávez en 2004. Dicha afirmación respalda la historia popular de que el Libertador vivió sus últimos días en la indigencia, una imagen que ha perdurado en la memoria colectiva.
“El hombre de la camisa rota… aquel hombre se entregó por completo”, Hugo Chávez
El Origen de la Narrativa
El relato acerca de la pobreza de Bolívar se atribuye en gran medida a Alejandro Próspero Révérend, el médico francés que estuvo a su lado en sus últimos momentos. Révérend realizó la autopsia y recordó que, al momento de fallecer, la única camisa que había disponible estaba rota, lo que llevó a su desesperación al seleccionar una camisa prestada para el Libertador.
No obstante, la historiadora Inés Quintero sostiene que esta anécdota no refleja la verdadera situación económica de Bolívar. “La camisa prestada no indica que él no tuviera ropa adecuada. Siempre tuvo uniformes y vestimenta en buenas condiciones”, afirma Quintero, desmitificando así la versión popular de su pobreza.
El Testamento de Bolívar y Su Patrimonio
El testamento de Bolívar, fechado el 10 de diciembre de 1830, pone en duda la narrativa de su pobreza. En él, Bolívar menciona propiedades y minas que, en su momento, tenían un valor considerable.
Las Minas de Aroa
El punto 4 del testamento declara: “Declaro que no poseo otros bienes más que las tierras y Minas de Aroa, ubicadas en la provincia de Carabobo…” Este yacimiento de cobre fue de gran importancia económica y, tras su muerte, fue vendido por 38.000 libras, equivalentes a más de 6 millones de dólares actuales.
Un Legado Valoroso
Cuando Bolívar falleció, se disponía a huir al extranjero, particularmente a Inglaterra, y su deseo de vender las minas indica que no estaba en una situación económica precaria. Siempre tuvo planes de gestionar sus activos de manera lucrativa.
Además de las minas, dejó un legado de objetos valiosos, incluidos espadas y condecoraciones. La famosa “Espada del Perú”, adornada con joyas, es un ejemplo de su riqueza material que perduró más allá de su muerte.
Finanzas y la Guerra de Independencia
A pesar de la percepción popular de que Bolívar financió la guerra de independencia con su fortuna, Quintero sostiene que esta idea es infundada. “Los gastos de la guerra no salieron de su bolsillo particular. Se contrajeron deudas para financiar las campañas”, aclara. Además, su generosidad a menudo se malinterpreta como un acto de sacrificio heroico por la lucha por la libertad.
Conclusión
La imagen de Simón Bolívar como un héroe que murió en la pobreza es un mito que no corresponde a la realidad de su vida y legado. Su historia nos invita a reflexionar sobre cómo la memoria histórica puede ser moldeada y reconfigurada a lo largo del tiempo. La verdad sobre Bolívar resalta su riqueza tanto económica como histórica, significando que su vida fue más compleja y matizada de lo que a menudo se relata.
Aspectos Clave
- Bolívar tenía un patrimonio significativo que contrarresta la narrativa de su pobreza.
- Su testamento revela propiedades valiosas, incluyendo las Minas de Aroa.
- No existe evidencia que respalde que él financió la guerra de Independencia por su cuenta.
- La historia de Bolívar es un recordatorio de cómo las interpretaciones pueden cambiar con el tiempo.

