El Rescate de Fauna en la Represa de Itaipú: Un Esfuerzo Heroico
La construcción de la represa de Itaipú en Paraguay no solo representa un hito en la ingeniería, sino que marcó un esfuerzo monumental por salvar la fauna silvestre de una de las regiones más biodiversas del planeta. Este artículo detalla la historia de cómo se llevó a cabo el rescate, liderado por Darío Pérez Chena, un ingeniero agrónomo que se convirtió en pionero en la protección de la vida silvestre en América Latina.
Un Desafío Sin Precedentes
Cuando Darío Pérez Chena, en 1982, se embarcó en esta misión, era un desafío sin igual en Paraguay. La represa, que se extendía por más de 7 km a lo largo del río Paraná, se había convertido en la mayor obra hidroeléctrica del mundo. Antes de su construcción, el director del Servicio Forestal Nacional asumió la responsabilidad de la fauna y flora terrestre en la represa, mudándose junto a su familia a lo que hoy conocemos como Ciudad del Este.
Creciendo en Responsabilidad
Pérez Chena había completado estudios de agronomía y especializado en Alemania. Con su experiencia, estaba preparado para enfrentar la complejidad de salvar miles de animales, desde monos hasta víboras. Su trabajo no solo se limitaba al rescate, sino que sentó las bases para la protección de la biodiversidad en la región.
La Riqueza Natural del Ecosistema
La construcción de la represa de Itaipú se extendió por casi una década y requirió el esfuerzo de cerca de 40 mil personas. El Rio Paraná debía ser desviado temporalmente para facilitar la construcción. Sin embargo, este esfuerzo amenazaba un ecosistema impresionante: el Bosque Atlántico del Alto Paraná, hogar de 20,000 especies de plantas y alrededor de 2,000 especies de animales.
Interés Global por el Proyecto
La tarea de rescatar a la fauna se volvió prioritaria; cada país asumió la responsabilidad de proteger los animales en su margen del río. En el lado paraguayo, el proyecto de rescate se denominó Mymba Kuéra, que significa “los animales” en guaraní.
Preparativos y Ejecución del Rescate
Los preparativos para el rescate duraron años. Se realizó un exhaustivo inventario de la fauna afectada, involucrando a botánicos, zoólogos e ingenieros forestales. Esta recopilación de datos fue clave para la posterior identificación y rescate de los animales.
El Equipo de Rescatistas
Bajo el liderazgo de Pérez Chena, un equipo de 189 profesionales fue seleccionado cuidadosamente. Las condiciones eran desafiantes; los rescatistas se comunicaban a través de radios antiguas mientras se desplazaban en lanchas. Acompañándolos, un grupo adicional de 150 personas brindaba apoyo en medicina, pilotaje y logística.
Una Carrera Contrarreloj
El 13 de octubre de 1982, las compuertas del canal fueron cerradas y comenzó el proceso de inundación. En un primer momento, los rescates eran escasos, pero pronto la cifra se disparó, logrando salvar más de 600 animales en un solo día. “Salvamos solo a los que no podían nadar”, recordó Pérez Chena.
Rescates Dramáticos
Aunque algunas especies, como los jaguares, no necesitaban ser rescatadas por su capacidad de nado, otros animales se encontraron en situaciones críticas. “Muchos animales son vulnerables en el agua”, señaló el ingeniero, destacando lo fácil que era atraparlos con redes.
Resultados del Rescate
El operativo continuó hasta el 10 de enero de 1983, logrando rescatar un total de 27,150 animales en el lado paraguayo, de los cuales el 45% eran víboras. A pesar de estos impresionantes números, se reconoce que muchos otros animales no sobrevivieron a la inundación.
Reubicación y Estudios Posteriores
Los rescatados fueron trasladados a áreas protegidas y a instituciones de investigación, como el Instituto Butantán en São Paulo. El impacto del rescate sentó las bases para futuras iniciativas de conservación en la región.
Un Legado de Responsabilidad
A lo largo de los años, Pérez Chena ha reflexionado sobre el rescate y su legado. La represa de Itaipú continúa siendo un elemento vital en el suministro de electricidad para Paraguay y Brasil, pero su historia de rescate es igualmente significativa. “La historia es la maestra de la vida”, concluyó, reafirmando la importancia de aprender del pasado para proteger el futuro.
Conclusión
El rescate de fauna realizado en la construcción de la represa de Itaipú es un poderoso recordatorio del impacto humano en la naturaleza y la importancia de actuar con responsabilidad y conciencia en proyectos de gran escala. La labor de Darío Pérez Chena y su equipo sigue inspirando iniciativas de conservación en Paraguay y en todo el mundo.
- El operativo de rescate salvó casi 39,000 animales, un récord en América del Sur.
- El proyecto Mymba Kuéra fue esencial para la protección de la biodiversidad en la región.
- La represa de Itaipú sigue siendo crucial para la producción de energía en Paraguay y Brasil.
- La historia del rescate subraya la importancia de aprender de las experiencias pasadas.

