Mujeres que cuidan a hijos y padres: una responsabilidad constante
En México, muchas mujeres no solo asumen la crianza de sus hijos, sino que también cuidan de sus padres mayores, enfrentando una presión mental continua que no cesa ni cuando están ausentes. Un estudio reciente de la Universidad Iberoamericana ha puesto de manifiesto cómo esta carga de trabajo no remunerado impacta de manera directa en el bienestar emocional y la salud mental de estas mujeres, así como en sus oportunidades laborales.
Un panorama revelador
La investigación, realizada entre noviembre y diciembre de 2025 mediante 680 entrevistas telefónicas, refleja la situación de aproximadamente 63 millones de personas que realizan labores de cuidado en México. Los hallazgos muestran que las mujeres no solo llevan a cabo las actividades relacionadas con el cuidado, sino que también sienten la necesidad de planificar, anticipar y monitorear constantemente el bienestar de quienes dependen de ellas.
Carga mental y responsabilidades
Un llamativo 59.6% de las mujeres cuidadoras confiesa que siente la necesidad de estar al tanto de todo lo que sucede con los que cuida, incluso en momentos en los que no están físicamente presentes. Este dato ilustra la carga mental que enfrentan, que carece de horarios o límites claros. Además, un 45.9% de ellas se considera la única responsable del bienestar de sus seres queridos, en contraste con el 28.7% de los hombres.
La doble carga generacional
La investigación también señala que muchas mujeres se ven ante una doble carga generacional, cuidando tanto a sus padres mayores de 60 años como a niños pequeños de entre 0 y 2 años. Este fenómeno resalta que un número significativo de mujeres se encuentra atendiendo simultáneamente a dos generaciones dentro de la misma familia.
Red de apoyo limitada
La falta de apoyo es otro aspecto preocupante. Mientras que el 34.4% de los hombres cuidadores indica que su pareja es su principal fuente de apoyo, solo el 23% de las mujeres puede decir lo mismo. A menudo, ellas reportan no contar con nadie que les brinde ayuda en estas tareas.
Impacto emocional de la carga de cuidados
En términos emocionales, el 38% de las mujeres afirma terminar el día con la mente abrumada, casi el doble que el 20% de los hombres en la misma situación. Asimismo, un 15.6% de las mujeres reconoce que el trabajo de cuidado afecta su bienestar emocional o salud mental con frecuencia, en contraste con el 7% de los hombres.
La invisibilidad de la carga emocional
Aunque el trabajo doméstico y de cuidado no remunerado ha sido medido en México, la dimensión mental y emocional de estas tareas sigue siendo prácticamente invisible en las estadísticas oficiales. Según datos de la Encuesta Nacional para el Sistema de Cuidados, el trabajo no remunerado en los hogares aportó en 2022 un asombroso 8.3 billones de pesos a la economía mexicana, equivalente al 26.3% del Producto Interno Bruto (PIB).
Conclusión
Es fundamental visibilizar la carga mental y emocional que enfrentan las mujeres en su rol como cuidadoras. Este estudio busca integrar esta dimensión en el diseño de políticas públicas y en la discusión de una futura legislación sobre el sistema de cuidados en México.
- El 45.9% de las mujeres siente que es la única responsable del bienestar de sus seres queridos.
- Un 38% de las mujeres acaba el día con la mente saturada, casi el doble que los hombres.
- El 15.6% de las mujeres indica que el cuidado afecta su salud mental y emocional frecuentemente.
- El trabajo no remunerado en hogares representa el 26.3% del PIB, equivalente a 8.3 billones de pesos.

