"En lugar de horrores, atesoro pruebas del espíritu humano": Svetlana Alexievich, la galardonada Nobel que narró el drama de Chernóbil como nadie.

“En lugar de horrores, atesoro pruebas del espíritu humano”: Svetlana Alexievich, la galardonada Nobel que narró el drama de Chernóbil como nadie.

Svetlana Alexievich: Voces de una Utopía desde el Exilio

En este artículo exploramos la vida y obra de Svetlana Alexievich, una renombrada autora bielorrusa que ha dedicado más de cuatro décadas a plasmar la realidad de su país y más allá. Desde su exilio en Berlín, sigue escribiendo y reflexionando sobre los cambios políticos y sociales de Bielorrusia, especialmente después de las controvertidas elecciones de 2020.

Las Protestas de 2020 y el Exilio

Al día siguiente de las elecciones bielorrusas de 2020, que consolidaron un sexto mandato al presidente Alexander Lukashenko, Alexievich se vio rodeada de “cientos de miles de personas” que protestaban frente a su hogar en Minsk. “Pensé que nunca se levantarían, pero lo hicieron. Fue una de las sensaciones más intensas de mi vida”, recuerda la escritora, quien ganó el Premio Nobel de Literatura en 2015.

Motivada por un sentido de esperanza, participó en las manifestaciones en contra de los resultados que consideró fraudulentos. Sin embargo, con el transcurrir de los días, esa esperanza comenzó a desvanecerse. “Ahora queda claro lo románticos que fuimos”, reflexiona.

Las protestas fueron brutalmente reprimidas y, uno a uno, los miembros del Consejo de Coordinación fueron arrestados. Cuando hombres enmascarados intentaron entrar en su departamento, varios diplomáticos europeos intercedieron por ella. Dos semanas de vigilancia de diplomáticos culminaron en su partida a Berlín, gracias a la embajadora adjunta alemana, Anna Luther. Alexievich no se llevó más que unas pocas pertenencias, pensando que regresaría pronto. Sin embargo, ya han pasado cinco años y su regreso a Bielorrusia sigue siendo incierto.

Un Intento de Utopía

Con 77 años, Alexievich ha dedicado su vida a registrar las experiencias de la gente en la Unión Soviética y en los países que emergieron tras la caída del bloque comunista. Sus obras abarcan desde la Segunda Guerra Mundial hasta el desastre de Chernóbil y la guerra soviético-afgana. “Quería mostrar cómo vivía la gente este intento de utopía”, explica.

Sus escritos, sin embargo, retratan una realidad muy distinta a la utopía que pretendía mostrar. Esto provocó que sus libros fueran retirados de los programas educativos en Rusia y Bielorrusia, y que ella enfrentara la censura y el exilio.

Una Voz Humana en su Literatura

A nivel internacional, la historia de Alexievich ha sido diferente. Sus libros han sido traducidos a 52 idiomas y publicados en 55 países, lo que la llevó a ganar el Nobel de Literatura. Ahora, en su apartamento en Berlín, trabaja en un nuevo libro comenzado tras las manifestaciones de 2020, donde entrevista a jóvenes que se lanzaron a las calles, preguntando sobre sus sueños y desilusiones.

“Quizás amamos demasiado las revoluciones. No siempre cumplen con nuestras expectativas… Ahora ya no apoyo el derramamiento de sangre”, comenta.

Alexievich destaca la importancia de las voces humanas en su obra. “Es un intento de convertir la vida cotidiana en literatura. Me apasiona cómo se expresan las personas”, afirma. Su discurso de aceptación del Nobel fue también un homenaje a la voz humana, que ella considera su mayor amor.

Recordando su Infancia y su Inspiración

Nacida en una comunidad donde las mujeres eran mayoría, tras la devastación de la Segunda Guerra Mundial, Alexievich fue testigo de cómo millones de bielorrusos perdieron la vida o vivieron encarcelados. Esto hace que las mujeres sean las heroínas más representativas en sus cuentas. Su primer libro, “El rostro no femenino de la guerra”, se centra en las veteranas de la guerra, un relato que, antes de ella, había pasado desapercibido.

La autora ha señalado que sin el registro de estas historias, muchas experiencias habrían quedado en el olvido. Su primer libro alcanzó ventas masivas, y aunque su siguiente obra, “Los muchachos de zinc”, generó controversia, reafirmó su compromiso con las voces de quienes han sufrido.

La Huella de Chernóbil

Uno de sus libros más significativos, “Oración de Chernóbil”, es una advertencia sobre los peligros de la energía nuclear. Alexievich teme que la actual situación en Ucrania pueda provocar un desastre similar al de Chernóbil. Su conexión personal con la tragedia es profunda: “No podía simplemente escuchar las historias terribles y luego ignorar el dolor de las víctimas”, dice.

En sus entrevistas, las historias son impactantes, y a pesar de la oscuridad de los temas, el amor es un hilo constante. “Siempre he creído que escribo sobre el amor. No colecciono terror, colecciono expresiones del espíritu humano”, destaca.

Conclusión

Svetlana Alexievich sigue siendo una voz valiente e influyente, reflejando la complejidad de la vida en Bielorrusia y sus devastadoras realidades históricas. Su trabajo es más que literatura; es un testimonio del sufrimiento y el coraje humano en tiempos difíciles.

  • Alexievich ha estado en el exilio desde 2020 tras las elecciones bielorrusas.
  • Ha dedicado su carrera a recopilar las historias de las personas que han vivido en la Unión Soviética.
  • Sus libros han sido traducidos a 52 idiomas y reconocidos internacionalmente.
  • El amor y el sufrimiento humano son temas recurrentes en su literatura.

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