El Trágico Caso de Kevin Arley: Una Llamada de Atención al Sistema de Salud Colombiano
La historia de Kevin Arley Acosta, un niño de solo 7 años que lamentablemente perdió la vida en un hospital del Huila, Colombia, pone de relieve los graves problemas del sistema de salud en el país. Kevin, que padecía de hemofilia A severa, no recibió el tratamiento necesario a tiempo. Este artículo explora la tragedia de su caso y las implicaciones más amplias para el sistema de salud colombiano.
Un Accidente Fatídico
El 8 de febrero, Kevin sufrió un accidente mientras montaba en bicicleta, lo que resultó en un sangrado por la nariz y un oído. Su madre, Yudy Katerine Pico, había estado luchando por obtener el medicamento que su hijo necesitaba urgentemente, pero se encontró con la desesperación de la burocracia. “Siempre me decían que había que esperar la autorización de la EPS”, contó Yudy a Caracol Radio. Después de 24 horas de sufrimiento y sin respuesta del personal médico, Kevin falleció sin recibir la atención médica que requería.
El Diagnóstico del Problema
Los expertos en salud ven en la muerte de Kevin un reflejo del “deterioro progresivo” del sistema de salud colombiano, tal como se denunció en un informe de la Procuraduría del país en diciembre de 2025. La falta de acceso a medicamentos ha comenzado a representar un riesgo mortal para muchos colombianos. Sin embargo, el presidente Gustavo Petro ha sugerido que la responsabilidad recae también en la familia, argumentando que una mejor educación sobre la hemofilia podría haber prevenido el accidente.
Las Reacciones a las Declaraciones del Presidente
Las palabras de Petro y su ministro de Salud han generado fuertes críticas. La Sociedad Colombiana de Pediatría, entre otros grupos, expresó su rechazo a cualquier intento de desviar la responsabilidad hacia las familias en momentos de dolor. “Es inaceptable culpar a los padres en medio de esta tragedia”, afirmaron en un comunicado.
Una Larga Batalla por Medicamentos
Todo comenzó en diciembre de 2025, cuando la Nueva EPS, la entidad de salud de la que dependía Kevin, notificó a la familia que el medicamento para controlar los episodios hemorrágicos ya no estaba cubierto. Este medicamento, con un costo que puede llegar a los $11,000 mensuales, es crucial para los pacientes hemofílicos. La falta de este tratamiento contribuyó al desenlace trágico del niño.
Una Espera Desesperante
Cuando Kevin sufrió la caída, su madre se apresuró al hospital en Palestina, solo para que le informaran que necesitaba ser trasladado a Bogotá. Tras muchas súplicas, el traslado se demoró y Kevin llegó a la capital demasiado tarde. “El dolor que siento es por culpa de ellos, de la EPS que no hizo nada”, declaró Yudy, dejando claro su descontento con el sistema.
La Crisis en el Sistema de Salubridad
El caso de Kevin ilustra un problema más amplio en el sistema de salud colombiano. Según el informe de la Procuraduría, cada vez más ciudadanos recurren a acciones legales para recibir tratamientos que deberían estar disponibles a través de sus EPS. El sistema está dividido en regímenes contributivos y subsidiados, y aunque el gobierno asigna fondos para cubrir los gastos médicos, muchas EPS alegan no tener suficientes recursos. La intervención del gobierno en varias EPS, incluida la Nueva EPS, no ha solucionado la crisis, sino que la ha empeorado, como detalla el informe de diciembre.
Conclusión
La historia de Kevin Arley Acosta no solo es una tragedia personal, sino un llamado a la acción sobre las deficiencias del sistema de salud colombiano. Su caso resalta la urgencia de reformas que aseguren un acceso equitativo a tratamientos médicos esenciales para todos los ciudadanos.
Aspectos Clave
- Kevin Arley falleció tras no recibir tratamiento por hemofilia A severa.
- La burocracia y falta de acción de las EPS son criticas en su caso.
- Los comentarios del presidente y su ministro generaron indignación en la sociedad.
- El informe de la Procuraduría resalta un deterioro en el acceso a medicamentos en Colombia.

