Crisis de Inseguridad en Sinaloa: Informe CNDH 2025
La situación de inseguridad en Sinaloa ha alcanzado niveles alarmantes, afectando no solo a la población en general, sino también a las propias instituciones encargadas de velar por los derechos humanos. Según el Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria (DNSP) 2025, las autoridades de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) se han visto obligadas a suspender las inspecciones en las prisiones estatales, debido al riesgo inminente que representa la violencia vinculada al crimen organizado. Esta realidad deja a aproximadamente 5,000 internos en condiciones de abandono, sumidos en un entorno jodido y extremadamente peligroso.
Sinaloa en “Rango Rojo”: Diagnóstico CNDH 2025
- Calificación Estatal: 5.02 de promedio (Reprobatorio).
- Población Afectada: Cerca de 5,000 personas privadas de la libertad.
- Penales sin Supervisión Presencial: Aguaruto (Culiacán) y Región del Évora (Angostura).
- Factores de Riesgo: Bloqueos, balaceras perimetrales, autogobierno criminal y déficit de custodios.
Miedo a la delincuencia frena las revisiones
El informe de la CNDH demuestra que el personal que realiza las visitas de supervisión tuvo que interrumpir sus actividades en lugares clave como el Centro Penitenciario Aguaruto en Culiacán y el Centro Penitenciario Región del Évora en Angostura. La violencia generalizada ha llevado a este organismo a priorizar la seguridad de su personal, impidiendo la recolección de información directa debido al contexto de hostilidad y control criminal que prevalece en la región.
El estado de violencia dentro de los penales mismos refleja una ingobernabilidad que agrava aún más la situación.
Radiografía del colapso local
A pesar de las dificultades para llevar a cabo inspecciones exhaustivas, el diagnóstico estatal ha sido claro: una calificación promedio de 5.02 que sitúa a Sinaloa en el “rango rojo” del sistema penitenciario nacional. Esto subraya las graves deficiencias y omisiones en la operativa de los centros penitenciarios locales.
Problemas Identificados
- Control del crimen organizado: Los penales han mutado de ser centros de rehabilitación a ser bastiones operativos del crimen organizado, donde las autoridades han perdido el control de la situación interna.
- Déficit severo de custodia: La carencia de custodios y personal de seguridad ha generado que el escaso equipo presente sea insuficiente para manejar motines o mantener el orden.
- Vulneración de derechos e integridad: La ingobernabilidad y el hacinamiento entrañan un riesgo perpetuo para la vida de los internos, violando cualquier principio de dignidad o posible reinserción social.
Sin la presencia de inspectores independientes y sin las garantías mínimas para la seguridad de los internos, los centros penitenciarios en Sinaloa continúan operando en un ambiente marcado por la violencia y la total desprotección institucional.
“La multiplicación de bloqueos carreteros, enfrentamientos armados a las afueras y el recrudecimiento de las pugnas entre grupos de la delincuencia organizada obligaron a retirar al personal de supervisión para resguardar su integridad física.”
Conclusión
La crisis de inseguridad en Sinaloa revela una problemática profunda en el sistema penitenciario, donde la violencia del crimen organizado ha desbordado las capacidades de las autoridades, dejando a miles de personas en condiciones extremadamente peligrosas y vulnerables. Es imperativo que se tomen medidas urgentes para restaurar el control y la seguridad en estos centros, buscando garantizar los derechos de quienes se encuentran privados de libertad.
Conclusiones Clave
- La CNDH ha suspendido las revisiones en los penales de Sinaloa debido al alto riesgo de violencia.
- Los penales presentan un promedio reprobatorio de 5.02, indicando graves deficiencias operativas.
- La falta de custodios y el control del crimen en las prisiones agravan la situación de los internos.
- Es esencial establecer medidas para garantizar la seguridad y los derechos humanos en los centros penitenciarios.

